La línea de proceso de congelación de espinacas congeladas es una línea dedicada a congelar espinacas frescas y convertirlas en espinacas congeladas de alta calidad, garantizando al mismo tiempo la conservación de su valor nutricional. La línea de proceso integra múltiples pasos para lograr una producción eficiente y consistente.
Las raíces de las espinacas frescas se eliminan mecánicamente. Esto es importante para garantizar que solo se procese la parte comestible de las espinacas. Quitar las raíces también ayuda a mejorar la calidad general y el aspecto del producto final.
La espinaca se lava a fondo para eliminar la suciedad, la arena y otros contaminantes. En la línea de proceso de congelación de espinaca congelada se suelen utilizar tanques de lavado con agitación o pulverización de agua a alta presión. El proceso de lavado ayuda a garantizar la higiene y la seguridad de la espinaca.
El escaldado es un paso clave en la línea de proceso de congelación de espinacas. Las espinacas se remojan brevemente en agua caliente o se cuecen al vapor para inactivar las enzimas que pueden causar su descomposición y pérdida de valor nutricional. El escaldado también ayuda a ablandar las espinacas y mejorar su textura. El tiempo y la temperatura del escaldado se controlan estrictamente para lograr los mejores resultados.
Después del escaldado, las espinacas se deshidratan para eliminar el exceso de agua, un proceso que se puede facilitar con un secador centrífugo o de aire. Al eliminar el exceso de humedad, se evita la formación de cristales de hielo durante la congelación, protegiendo así la textura y la calidad de las espinacas.
La espinaca se somete a un proceso de congelación que reduce rápidamente su temperatura por debajo de los -18 grados centígrados, lo que inhibe eficazmente el crecimiento bacteriano y preserva el contenido nutricional y la calidad de la espinaca. Los congeladores rápidos de túnel se utilizan comúnmente en la línea de proceso de congelación de espinacas congeladas.
Para envasar las espinacas congeladas se utilizan contenedores o bolsas selladas, lo que garantiza que la humedad y el oxígeno no puedan infiltrarse y dañar el producto. La selección cuidadosa de los materiales de envasado es esencial para garantizar que sean aptos para uso alimentario y ofrezcan la protección suficiente durante el almacenamiento y el transporte.